Pues eso, que ya me he terminado La Hija de las Nueve Lunas de Robert Jordan (tomo 15 de la saga de La Rueda del Tiempo).
Y puedo decir que este es de los que me han gustado mucho.
Ayer aproveché para preguntar en El Corte Inglés de Jaén, por ver si les quedaba alguno de los tomos que me quedan por comprar en encuadernación blanda. Me daba igual cuál fuera (el siguiente o no). Tal y como están las cosas, debo comprármelos conforme los encuentre. Pero nada de nada. En fin... ¡sigh, sigh!.
Acabo de empezar El Club Bilderberg de Cristina Martín. No sé, no sé, pero creo que va a ser uno de los que voy a aparcar. Me parece un libro lleno de interpretaciones de acontecimientos, fechas, etc. En fin... seguiré un poco para ver cómo va desarrollándose.
sábado 25 de agosto de 2007
viernes 24 de agosto de 2007
El Piromusical de la Feria de Martos
Como siempre, desde 2005 (la tercera vez ya), desde que conocí el Piromusical de la Feria de Martos (titulado este año Calipso) no me lo he perdido ni una sola vez.
En 2005 era la primera vez que veía un espectáculo electrónico de este tipo. Por supuesto, era un asiduo asistente al Concierto Inaugural de Temporada de la Orquesta Ciudad de Granada (O. C. G.), en el que se representaba un espectáculo similar pero al ritmo de la música clásica interpretada por dicha orquesta. Los últimos años que se realizó la actividad, se llevó a cabo en la explanada y la escalinata del Palacio de Congresos de Granada. Pero desapareció hace unos años. Me imagino que por cuestiones de dinero, claro.
Volviendo al Piromusical, la elección de la música del pasado año no me gustó demasiado, pero la de este año ha sido una maravilla. Excepción hecha, claro está, del tema de apertura que me recordó al comienzo de cualquier concierto de cualquier triunfito.
Por cierto, si alguien puede reconocer los temas que se pusieron en el Piro, ¿podría decírmelos?. Lo único que Ama reconoció (antes de que me diera cuenta) fue la banda sonora de Requiem por un sueño compuesta por Clint Mansell. También hubo un tema que nos recordó algo a la banda sonora de Master and Commander. Y el final era el Calypso de Jean Michel Jarre.
Pero, como digo, si alguien puede completar la lista de temas que se reprodujeron en el espectáculo, se lo agredecería enormemente.
Respecto a los fuegos artificiales, como siempre, la compañía marteña me sorprendió con fuegos que no había visto nunca, empezando con una enorme gema roja en el cielo, siguiendo por fuegos en los que los restos del cohete no van todos en la misma dirección sino que cambian aleatoriamente dando la sensación de una nube de gas, ramos que explotan más de una vez, etc. En fin, una maravilla.
Todo fue magnífico excepto que, durante unos instantes, la gente prestó más atención (lógicamente) a la copa del árbol que salió ardiendo en la parte de arriba de la Avenida del Moris. Una pena por el pobre árbol.
En 2005 era la primera vez que veía un espectáculo electrónico de este tipo. Por supuesto, era un asiduo asistente al Concierto Inaugural de Temporada de la Orquesta Ciudad de Granada (O. C. G.), en el que se representaba un espectáculo similar pero al ritmo de la música clásica interpretada por dicha orquesta. Los últimos años que se realizó la actividad, se llevó a cabo en la explanada y la escalinata del Palacio de Congresos de Granada. Pero desapareció hace unos años. Me imagino que por cuestiones de dinero, claro.
Volviendo al Piromusical, la elección de la música del pasado año no me gustó demasiado, pero la de este año ha sido una maravilla. Excepción hecha, claro está, del tema de apertura que me recordó al comienzo de cualquier concierto de cualquier triunfito.
Por cierto, si alguien puede reconocer los temas que se pusieron en el Piro, ¿podría decírmelos?. Lo único que Ama reconoció (antes de que me diera cuenta) fue la banda sonora de Requiem por un sueño compuesta por Clint Mansell. También hubo un tema que nos recordó algo a la banda sonora de Master and Commander. Y el final era el Calypso de Jean Michel Jarre.
Pero, como digo, si alguien puede completar la lista de temas que se reprodujeron en el espectáculo, se lo agredecería enormemente.
Respecto a los fuegos artificiales, como siempre, la compañía marteña me sorprendió con fuegos que no había visto nunca, empezando con una enorme gema roja en el cielo, siguiendo por fuegos en los que los restos del cohete no van todos en la misma dirección sino que cambian aleatoriamente dando la sensación de una nube de gas, ramos que explotan más de una vez, etc. En fin, una maravilla.
Todo fue magnífico excepto que, durante unos instantes, la gente prestó más atención (lógicamente) a la copa del árbol que salió ardiendo en la parte de arriba de la Avenida del Moris. Una pena por el pobre árbol.
miércoles 22 de agosto de 2007
¿Y qué me he leído?
En la entrada anterior, hablé de las cosas que me gusta leer, pero eso no es lo único. De hecho, suelo intercalar los tipos de lectura que "ingiero".
Como ya he mencionado, Ama suele introducir elementos discordantes en una serie de lecturas, de por sí, bastante monótonas. Algunas de esas lecturas me han gustado especialmente, como El Libro de las Ilusiones de Paul Auster. No me gustó nada La Metamorfosis de Kafka, aunque creo que fue por el estado de ánimo en que me lo leí. Algunos de los que me ha regalado están a la espera como puede ser Vida de Pi de Yann Martel o Antes de que hiele de Henning Mankell. Otros están atascados, como Las Horas de Michael Cunningham, que me resultó un poco pesadete y desquiciante (digo que está atascado porque el único libro que he dejado en mi vida fue Memorias de Adriano de Margerite Youcernar, que me resulto infumable... y hasta me he leído El Péndulo de Foucault de Umberto Eco... ¡y me gustó!).
También me ha regalado cosas de "las que lee la mayoría" como La Hermandad de la Sabana Santa o La Biblia de Barro de Julia Navarro, o Mauricio o las elecciones primarias de Eduardo Mendoza (no puedo entender cómo pudo aburrirme tanto un libro de quien escribió Sin Noticias de Gurb o El último Trayecto de Horacio Dos, que tanto me gustaron).
También me gusta algo de lectura científica o ensayística como puede ser Una breve historia de casi todo de Bill Bryson, El Universo en una cáscara de nuez de Stephen Hawking o Fronteras y otros ensayos de Asimov.
Me gusta también la ciencia-ficción: Asimov, Lem, Pohl, etc.
Algo de novela histórica: Gedge (La Dama del Nilo), Noah Gordon (El médico) o Ken Follet (Los Pilares de la Tierra).
Y me he leído muchos más. Unos gustaron y otros no, pero eso ya lo contaré.
Como ya he mencionado, Ama suele introducir elementos discordantes en una serie de lecturas, de por sí, bastante monótonas. Algunas de esas lecturas me han gustado especialmente, como El Libro de las Ilusiones de Paul Auster. No me gustó nada La Metamorfosis de Kafka, aunque creo que fue por el estado de ánimo en que me lo leí. Algunos de los que me ha regalado están a la espera como puede ser Vida de Pi de Yann Martel o Antes de que hiele de Henning Mankell. Otros están atascados, como Las Horas de Michael Cunningham, que me resultó un poco pesadete y desquiciante (digo que está atascado porque el único libro que he dejado en mi vida fue Memorias de Adriano de Margerite Youcernar, que me resulto infumable... y hasta me he leído El Péndulo de Foucault de Umberto Eco... ¡y me gustó!).
También me ha regalado cosas de "las que lee la mayoría" como La Hermandad de la Sabana Santa o La Biblia de Barro de Julia Navarro, o Mauricio o las elecciones primarias de Eduardo Mendoza (no puedo entender cómo pudo aburrirme tanto un libro de quien escribió Sin Noticias de Gurb o El último Trayecto de Horacio Dos, que tanto me gustaron).
También me gusta algo de lectura científica o ensayística como puede ser Una breve historia de casi todo de Bill Bryson, El Universo en una cáscara de nuez de Stephen Hawking o Fronteras y otros ensayos de Asimov.
Me gusta también la ciencia-ficción: Asimov, Lem, Pohl, etc.
Algo de novela histórica: Gedge (La Dama del Nilo), Noah Gordon (El médico) o Ken Follet (Los Pilares de la Tierra).
Y me he leído muchos más. Unos gustaron y otros no, pero eso ya lo contaré.
¿Cómo me definiría en cuanto a gustos literarios?
A ver, a ver... yo soy, ante todo, de lectura fácil.
Soy carne de best seller o, como yo digo, de "lo que lee la mayoría". Actúo mucho por las recomendaciones de mucha gente y creo que, como todos, por las recomendaciones de los que consideramos afines a nuestros gustos.
En ese tema, el Ama es una nota discordante en una sinfonía monótona y, de vez en cuando, aburrida. En resumen, la mayoría de las veces una nota inesperadamente agradable.
Me gusta enormemente la épica fantástica, pero cuando te has leído dieciocho veces El Señor de los Anillos (incluido El Hobbit y El Silmarillion), te empiezas a quedar sin material. Cuando eso ocurrió, un amigo de por entonces (Juanma, al cuál hacía años que no veía pero que me encuentro últimamente cada dos por tres) me introdujo en el tema dejándome toda una colección que tenía. Por aquel entonces, me leí:
Soy carne de best seller o, como yo digo, de "lo que lee la mayoría". Actúo mucho por las recomendaciones de mucha gente y creo que, como todos, por las recomendaciones de los que consideramos afines a nuestros gustos.
En ese tema, el Ama es una nota discordante en una sinfonía monótona y, de vez en cuando, aburrida. En resumen, la mayoría de las veces una nota inesperadamente agradable.
Me gusta enormemente la épica fantástica, pero cuando te has leído dieciocho veces El Señor de los Anillos (incluido El Hobbit y El Silmarillion), te empiezas a quedar sin material. Cuando eso ocurrió, un amigo de por entonces (Juanma, al cuál hacía años que no veía pero que me encuentro últimamente cada dos por tres) me introdujo en el tema dejándome toda una colección que tenía. Por aquel entonces, me leí:
- La Rosa del Profeta, de las archiconocidas Margaret Weis y Tracy Hickman,
- Dragonlance, de los que ya no recuerdo qué me leí. Creo que fueron los Preludios, los Héroes, las Leyendas y ya no sé si hay más.
- Algunas cosillas de la colección de Los Reinos Olvidados (El espolón del Wivern y algunas cosas más).
- Las Crónicas de Belgarath y Las Crónicas de Mallorea de David Eddings.
- La Canción de Albión de Stephen R. Lawhead.
- La maravillosa trilogía de El Señor del Tiempo de Louise Cooper, la cual me llevó a buscar nuevas cosas de esta escritora como Índigo (una penta, exa o heptalogía que me resultó bastante infumable).
- Y la que me ocupa en la actualidad: La Rueda del Tiempo de Robert Jordan. La última vez que miré cómo estaban las cosas, la serie constaba de 18 libros pero no se había terminado. Los primeros libros me encantaron y, después de esos, sólo algunos tomos de la serie me han capturado completamente. Los demás los he leído como quien navega en barca por un lago tranquilo. Sin embargo, no he sido capaz de abandonar la serie por ver si los siguientes me llevaban en agitado descenso por los rápidos de un río.
Lo que me acabo de leer
Para dar un poco de variedad a este blog (y por escribir algo, claro), voy a hablar de mi última lectura.
El libro en cuestión se llama Una breve historia de casi todo de Bill Bryson. Tengo que confesar que tenía unas ganas locas de leerlo, después de haber leído una reseña que hacían de él en un blog que leo desde hace tiempo (uno de los primeros de Internet, si no el primero) llamado Microsiervos.com.
Aparte de eso, se lo había visto sobre la mesa a Nacho (el MacAdicto por excelencia, de todos los que conozco) y le pregunté. Me dijo que estaba muy bien, así que me fui a pillármelo en la Librería Babel de Granada (la de Emperatriz Eugenia). Me encanta esa librería porque la chica es una de las personas más profesionales que me he encontrado. Le dices un título y no titubea en dirigirse exactamente al punto en el que se encuentra.
En fin, volviendo al título en cuestión. Cuando fui a buscar el libro, estaba agotado, y eso sólo me dio más ganas de leerlo. Pero, como siempre estoy pensando en el dinero que me gasto, pensé "ya me lo compraré".
Como me pasa habitualmente, Ama va tomando nota de todas esas cosas que voy aplazando para después y, un tiempo después, me lo regaló. Como siempre, sin venir a cuento, je, je, je.
En fin... después de tanto tiempo, cogí el libro con muchas ganas. Es una especie de recorrido por la ciencia, y siempre me han gustado ese tipo de libros (al igual que Fronteras y otros ensayos de Isaac Asimov).
La parte de historia de la física, de la química y de la formación del Universo y de La Tierra me han parecido muy entretenidas, pero cuando empieza con el recorrido por la paleontología y paleobiología, se me ha hecho un tanto pesado de leer. No sé... demasiados datos y demasiados nombres que no conocía (o no recordaba desde el instituto) para mantenerme centrado en él.
De no ser por las anecdotas curiosas y graciosas sobre los científicos, que el autor introduce en el libro de tanto en cuanto, esa última parte me hubiera resultado difícil de leer.
En suma, recomiendo el libro para los que tengáis un interés mínimo en recordar vuestros años de instituto en lo que se refiere a geología, física o química. Tengo que reconocer que el sistema educativo en mis años no se centraba demasiado en la paleontología o en la paleobiología como para poder saber si ya conocía algo de lo que me ha contado este libro.
El libro en cuestión se llama Una breve historia de casi todo de Bill Bryson. Tengo que confesar que tenía unas ganas locas de leerlo, después de haber leído una reseña que hacían de él en un blog que leo desde hace tiempo (uno de los primeros de Internet, si no el primero) llamado Microsiervos.com.
Aparte de eso, se lo había visto sobre la mesa a Nacho (el MacAdicto por excelencia, de todos los que conozco) y le pregunté. Me dijo que estaba muy bien, así que me fui a pillármelo en la Librería Babel de Granada (la de Emperatriz Eugenia). Me encanta esa librería porque la chica es una de las personas más profesionales que me he encontrado. Le dices un título y no titubea en dirigirse exactamente al punto en el que se encuentra.
En fin, volviendo al título en cuestión. Cuando fui a buscar el libro, estaba agotado, y eso sólo me dio más ganas de leerlo. Pero, como siempre estoy pensando en el dinero que me gasto, pensé "ya me lo compraré".
Como me pasa habitualmente, Ama va tomando nota de todas esas cosas que voy aplazando para después y, un tiempo después, me lo regaló. Como siempre, sin venir a cuento, je, je, je.
En fin... después de tanto tiempo, cogí el libro con muchas ganas. Es una especie de recorrido por la ciencia, y siempre me han gustado ese tipo de libros (al igual que Fronteras y otros ensayos de Isaac Asimov).
La parte de historia de la física, de la química y de la formación del Universo y de La Tierra me han parecido muy entretenidas, pero cuando empieza con el recorrido por la paleontología y paleobiología, se me ha hecho un tanto pesado de leer. No sé... demasiados datos y demasiados nombres que no conocía (o no recordaba desde el instituto) para mantenerme centrado en él.
De no ser por las anecdotas curiosas y graciosas sobre los científicos, que el autor introduce en el libro de tanto en cuanto, esa última parte me hubiera resultado difícil de leer.
En suma, recomiendo el libro para los que tengáis un interés mínimo en recordar vuestros años de instituto en lo que se refiere a geología, física o química. Tengo que reconocer que el sistema educativo en mis años no se centraba demasiado en la paleontología o en la paleobiología como para poder saber si ya conocía algo de lo que me ha contado este libro.
jueves 16 de agosto de 2007
Los add-ons de Firefox
Desde que tengo uso de razón, siempre he usado otros navegadores. Como supondrá quien me conoce, con otros me refiero a no Mocochof.
De hecho, trato de recordar si alguna vez he usado el navegador estrella de Mocochof salvo para poner a funcionar el programa ese de las actualizaciones.
Ya hablé antes de mi historia con los ordenadores.
En Linux no existía el navegador estrella de Mocochof, así que comencé a usar cosas como el No-te-escapes y otro que no logro recordar por más que intento (¿Arena?, no sé). Y yo fui cambiando de navegadores con la evolución del sistema operativo: Morcilla, Opera, etc.
Sin embargo, desde que salió Firefox he dejado de explorar otros. ¡Es tan bonito!. Tan útil, tan versatil, ...
Y además, le puedes añadir pulguines (plugins, para los entendidos) que hacen que el navegador haga más cosas.
Desde hace años he probado unos cuantos add-ons, pero ahora mismo destaco dos:
De hecho, trato de recordar si alguna vez he usado el navegador estrella de Mocochof salvo para poner a funcionar el programa ese de las actualizaciones.
Ya hablé antes de mi historia con los ordenadores.
En Linux no existía el navegador estrella de Mocochof, así que comencé a usar cosas como el No-te-escapes y otro que no logro recordar por más que intento (¿Arena?, no sé). Y yo fui cambiando de navegadores con la evolución del sistema operativo: Morcilla, Opera, etc.
Sin embargo, desde que salió Firefox he dejado de explorar otros. ¡Es tan bonito!. Tan útil, tan versatil, ...
Y además, le puedes añadir pulguines (plugins, para los entendidos) que hacen que el navegador haga más cosas.
Desde hace años he probado unos cuantos add-ons, pero ahora mismo destaco dos:
- Flashgot: permite realizar descargas masivas desde una página, incluidas descargas recursivas (recorren los enlaces que contenga la página descargándolos también, y así sucesivamente) según el software de descarga que se use.
- FoxyTunes: permite controlar tu reproductor multimedia con el navegador y coger información del reproductor acerca de la canción que se está escuchando. Esa información se usa para buscar más información sobre la canción, el disco, el grupo, etc. en el portal FoxyTunes Planet. Incluso escuchar canciones del grupo en una radio por internet llamada HypeMachine, que también incorpora una radio+chat que puedes escuchar. Normalmente, me aburren las radios por internet pero esta me ha captado totalmente. De todos modos, espero que tengáis más suerte que yo. En Binbros, el add-on se ha instalado perfectamente, y en el Linux del portatil, pero en este ordenador desde el que escribo, se niega a detectarme el reproductor, con lo que sólo puedo acceder al portal, pero no controlar el reproductor. En fin... ¡snif, snif!.
Mi historia con los ordenadores
Esta es mi historia... con los ordenadores.
Sólo llegué a usar seriamente el que, a partir de ahora, llamaremos Binbros (otro de los nombres para las cosas con los que me deleita mi compañero de trabajo y amigo Manolo -algunos como fristrurcio, nombre común en su vocabulario para designar cualquier cosa-) durante mi primer año de carrera. Imaginaos, un 286 con 1 mega de memoria y 40 megas de disco duro. Imaginad lo que significa instalar un Binbros (versión 3.11, para ser más exactos) con un procesador de textos que tardaba más que la misma vida en poner una sola letra en pantalla. Imaginad lo que es hacer los trabajos de primero de carrera en eso. Pues dio su vidilla el asunto.
Para segundo, ya me compraron mis padres ("además de la luna y el sol", je, je, je) otro ordenador. Un 486DX4 a 100 megahercios. Vamos, ¡la caña!. En ese momento, me aficioné al Linux. Creo que lo que más me atraía de Linux era la dificultad que entrañaba para mí. ¿Os acordáis de eso de que no soy capaz de centrar la atención más de dos minutos?. Pues con Linux puedo centrarla mil años o más. Mientras no soluciono un problema, no paro. Aunque signifique instalar una distribución de Linux distinta.
Volviendo a lo que iba. En mi flamante 486 DX4 instalé mi primer Linux. Y eso que no disponía de lectora de CD. ¿Qué distribución era...?. ¡Ah, si!. Era la Slackware 3.0. Bueno, para mí, fueron 62 disquettes (¿os acordais de lo que eran?) interminables. Para mí, fue un intervalo de tiempo desde unas cuatro de la tarde hasta unas dos de la mañana, metiendo disquette tras diquette. Pensad en la cara que se te queda cuando te falla el disquette 60. En fin... al día siguiente me gasté los pocos ahorros que tenía en una lectora de CD que me costó una pasta pero pude instalar mi Linux.
De Linux, me cautivó el que todo era un reto. Do it yourself era el lema. Por supuesto, ahora el lema no es ese sino que, para extender el uso entre los usuarios existe la posibilidad de usarlo como el Binbros, todo gráficos y ratoncito. De vez en cuando es entretenido hacer las cosas así, pero con Linux puedes seguir haciendo las cosas como a tí te gusta. Que quieres hacerlo a lo Binbros, aquí puedes. Que quieres hacerlo a lo troglodita, como dicen algunos de mis amigos, aquí puedes. Eso es lo bueno. Hay para todos.
Desde ese entonces, abandoné Mocochof casi por completo. Digo "casi" porque uno no puede quitarse nunca del todo.
Sólo llegué a usar seriamente el que, a partir de ahora, llamaremos Binbros (otro de los nombres para las cosas con los que me deleita mi compañero de trabajo y amigo Manolo -algunos como fristrurcio, nombre común en su vocabulario para designar cualquier cosa-) durante mi primer año de carrera. Imaginaos, un 286 con 1 mega de memoria y 40 megas de disco duro. Imaginad lo que significa instalar un Binbros (versión 3.11, para ser más exactos) con un procesador de textos que tardaba más que la misma vida en poner una sola letra en pantalla. Imaginad lo que es hacer los trabajos de primero de carrera en eso. Pues dio su vidilla el asunto.
Para segundo, ya me compraron mis padres ("además de la luna y el sol", je, je, je) otro ordenador. Un 486DX4 a 100 megahercios. Vamos, ¡la caña!. En ese momento, me aficioné al Linux. Creo que lo que más me atraía de Linux era la dificultad que entrañaba para mí. ¿Os acordáis de eso de que no soy capaz de centrar la atención más de dos minutos?. Pues con Linux puedo centrarla mil años o más. Mientras no soluciono un problema, no paro. Aunque signifique instalar una distribución de Linux distinta.
Volviendo a lo que iba. En mi flamante 486 DX4 instalé mi primer Linux. Y eso que no disponía de lectora de CD. ¿Qué distribución era...?. ¡Ah, si!. Era la Slackware 3.0. Bueno, para mí, fueron 62 disquettes (¿os acordais de lo que eran?) interminables. Para mí, fue un intervalo de tiempo desde unas cuatro de la tarde hasta unas dos de la mañana, metiendo disquette tras diquette. Pensad en la cara que se te queda cuando te falla el disquette 60. En fin... al día siguiente me gasté los pocos ahorros que tenía en una lectora de CD que me costó una pasta pero pude instalar mi Linux.
De Linux, me cautivó el que todo era un reto. Do it yourself era el lema. Por supuesto, ahora el lema no es ese sino que, para extender el uso entre los usuarios existe la posibilidad de usarlo como el Binbros, todo gráficos y ratoncito. De vez en cuando es entretenido hacer las cosas así, pero con Linux puedes seguir haciendo las cosas como a tí te gusta. Que quieres hacerlo a lo Binbros, aquí puedes. Que quieres hacerlo a lo troglodita, como dicen algunos de mis amigos, aquí puedes. Eso es lo bueno. Hay para todos.
Desde ese entonces, abandoné Mocochof casi por completo. Digo "casi" porque uno no puede quitarse nunca del todo.
martes 14 de agosto de 2007
Los malditos "Identidad oculta"
De veras que me tienen hasta las narices.
No sé si es que agosto es el caldo de cultivo para que proliferen todas las empresas que se dedican a la teleoperación.
No pasa un día sin que me llamen de un "Identidad oculta" al móvil para ofrecerme éste o aquel servicio o seguro.
He optado por no coger el teléfono a "Identidad oculta" porque, como tengo ese defecto de fábrica de costarme trabajo decir que no, suelen encasquetarme de todo. Y luego, claro, me las veo y me las deseo llamando a números 902 (baratos de la muerte) para cancelar aquello que ni tan siquiera debería haber contratado. De hecho, hoy tendré que poner dos faxes porque en uno de esos 902, después de tenerme un rato esperando, me dice una voz automática que mejor mande un FAX.
Tengo que practicar más el "de veras que no me interesa; no me insista de nuevo o le cuelgo". ¿Alguien me ayudará en esa práctica?. ¿Alguien a quien se le dé bien hacerlo?.
No sé si es que agosto es el caldo de cultivo para que proliferen todas las empresas que se dedican a la teleoperación.
No pasa un día sin que me llamen de un "Identidad oculta" al móvil para ofrecerme éste o aquel servicio o seguro.
He optado por no coger el teléfono a "Identidad oculta" porque, como tengo ese defecto de fábrica de costarme trabajo decir que no, suelen encasquetarme de todo. Y luego, claro, me las veo y me las deseo llamando a números 902 (baratos de la muerte) para cancelar aquello que ni tan siquiera debería haber contratado. De hecho, hoy tendré que poner dos faxes porque en uno de esos 902, después de tenerme un rato esperando, me dice una voz automática que mejor mande un FAX.
Tengo que practicar más el "de veras que no me interesa; no me insista de nuevo o le cuelgo". ¿Alguien me ayudará en esa práctica?. ¿Alguien a quien se le dé bien hacerlo?.
lunes 13 de agosto de 2007
Las series que veo ahora
Como siempre ocurre en verano, estoy en mi periodo de vacas flacas en lo que a series de televisión se refiere.
La duda que entraña el nombre de mi blog se debe a que me englobo dentro de los frikys que llevan esa camiseta de "No soy el típico friky". El friky al uso suele ser friky de una sola cosa y lo es de forma acérrima. A mí me gustan tantas, que no sé por dónde empezar.
Uno de mis gustos, lo constituyen las series de TV.
Habitualmente, estoy enganchado a series como House, Anatomía de Grey o Cinco Hermanos. Sin embargo, como todos los que seguimos las series americanas, es conocido que el periodo que va de mayo a octubre tenemos un parón importante en la producción de dichas series.
Este es el momento en el que aprovecho para retomar algunas que se me han quedado atascadas, a ver si les pillo el tranquillo (a algunas a las que no se lo he pillado) o se lo vuelvo a coger (a las que se lo perdí). Sin embargo, también es el momento de las novedades para series realmente extrañas.
Dentro de las que he retomado, está únicamente Farscape.

Dentro de las novedades extrañas, puedo resaltar y resalto:


La duda que entraña el nombre de mi blog se debe a que me englobo dentro de los frikys que llevan esa camiseta de "No soy el típico friky". El friky al uso suele ser friky de una sola cosa y lo es de forma acérrima. A mí me gustan tantas, que no sé por dónde empezar.
Uno de mis gustos, lo constituyen las series de TV.
Habitualmente, estoy enganchado a series como House, Anatomía de Grey o Cinco Hermanos. Sin embargo, como todos los que seguimos las series americanas, es conocido que el periodo que va de mayo a octubre tenemos un parón importante en la producción de dichas series.
Este es el momento en el que aprovecho para retomar algunas que se me han quedado atascadas, a ver si les pillo el tranquillo (a algunas a las que no se lo he pillado) o se lo vuelvo a coger (a las que se lo perdí). Sin embargo, también es el momento de las novedades para series realmente extrañas.
Dentro de las que he retomado, está únicamente Farscape.

Dentro de las novedades extrañas, puedo resaltar y resalto:
- Torchwood

- Sanctuary (webserie)

- Eureka
Sobre bandas sonoras
Por momentos, me da por hacer una cosa mucho, mucho... mucho. Ahora mismo, he retomado mi manía/afición por escuchar bandas sonoras.
Como siempre, eso me ocurre porque escucho alguna que me produce especial "placer" escuchar. Soy muy maniático con la música, en el sentido de que, o me llega a la primera o es extremadamente extraño que me llegue después (aunque eso ha ocurrido algunas veces).
Esta nueva fase, la ha iniciado el score de Chidren of Dune de Brian Tyler. Tengo que reconocer que no había escuchado nada de él previamente pero, después de ver la miniserie, la música me cautivó y le presté una atención especial. Tanto es así, que la metí en el iPod y esa es una de las que me resisto a quitar cuando me quedo sin espacio.
Una cosa llevó a la otra y me ha dado por rebuscar todas las bandas sonoras que me han provocado esa reacción. Seguramente, en este lista no estén todas las que son, pero si son todas las que están. Cuando recuerde más, las seguiré poniendo.
Al fin, la lista:
No puedo cerrar sin hacer mención de algunos temas principales de pelis y series que me producen también esa sensación. Algunos como son:
Esta será la primera de muchas entradas, me temo.
Como siempre, eso me ocurre porque escucho alguna que me produce especial "placer" escuchar. Soy muy maniático con la música, en el sentido de que, o me llega a la primera o es extremadamente extraño que me llegue después (aunque eso ha ocurrido algunas veces).
Esta nueva fase, la ha iniciado el score de Chidren of Dune de Brian Tyler. Tengo que reconocer que no había escuchado nada de él previamente pero, después de ver la miniserie, la música me cautivó y le presté una atención especial. Tanto es así, que la metí en el iPod y esa es una de las que me resisto a quitar cuando me quedo sin espacio.
Una cosa llevó a la otra y me ha dado por rebuscar todas las bandas sonoras que me han provocado esa reacción. Seguramente, en este lista no estén todas las que son, pero si son todas las que están. Cuando recuerde más, las seguiré poniendo.
Al fin, la lista:
- Donde reside el amor de Thomas Newman
- La máquina del tiempo de Klaus Badelt
- Pánico nuclear de Jerry Goldsmith
- Star Trek Primer Contacto de Jerry Goldsmith
- Children of Dune de Brian Tyler
No puedo cerrar sin hacer mención de algunos temas principales de pelis y series que me producen también esa sensación. Algunos como son:
- Urgencias de James Newton Howard
- A dos metros bajo tierra de Thomas Newman
- Un pueblo llamado Dante's Peak de James Newton Howard
- Everwood de Blake Neely
Esta será la primera de muchas entradas, me temo.
Engage!
Hola.
Este es mi primer intento de blog.
La verdad es que no sé por qué me lo hago. Creo que ha sido más por la presión social de "¡¿pero no tienes blog?!". "¡¿Cómo es posible que no tengas un blog?!".
Si os digo la verdad, tengo muchísimas cosas que contar... porque me gustan tantas cosas... Pero como buen géminis con ascendente géminis (extrañamente conocidos como "doble géminis") tengo multiplicada por dos la inconstancia para permanecer más de dos minutos en la misma tarea. De hecho, en estos momentos acabo de abandonar la tarea de diseñar una fórmula para calcular el tiempo que le dedico a cada cosa. Pero, claro... se me han acabado el tiempo o las ganas o la atención para terminar.
Lo que más encontraréis en este blog son los enlaces a los sitios y blogs que más me gustan. Creo que visitar cualquiera de ellos ayuda a hacerse una idea sobre lo que me gusta.
En fin, en fin... ¿con qué empezaré...?
Este es mi primer intento de blog.
La verdad es que no sé por qué me lo hago. Creo que ha sido más por la presión social de "¡¿pero no tienes blog?!". "¡¿Cómo es posible que no tengas un blog?!".
Si os digo la verdad, tengo muchísimas cosas que contar... porque me gustan tantas cosas... Pero como buen géminis con ascendente géminis (extrañamente conocidos como "doble géminis") tengo multiplicada por dos la inconstancia para permanecer más de dos minutos en la misma tarea. De hecho, en estos momentos acabo de abandonar la tarea de diseñar una fórmula para calcular el tiempo que le dedico a cada cosa. Pero, claro... se me han acabado el tiempo o las ganas o la atención para terminar.
Lo que más encontraréis en este blog son los enlaces a los sitios y blogs que más me gustan. Creo que visitar cualquiera de ellos ayuda a hacerse una idea sobre lo que me gusta.
En fin, en fin... ¿con qué empezaré...?
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